Un error en el registro de asistencia ya no es solo un dolor de cabeza para la nómina; a partir de 2027, puede costarle a su empresa más de medio millón de pesos en multas de la STPS y pérdidas automáticas en tribunales laborales.
La falta de adaptación tecnológica al nuevo registro electrónico conlleva un impacto financiero dual que muchas empresas aún no han dimensionado: las multas directas de la autoridad y el costo de los litigios perdidos por falta de evidencia.
El golpe directo: Sanciones de la STPS
El decreto de reforma incorpora la fracción IV Bis al artículo 994 de la Ley Federal del Trabajo (LFT). Esta adición establece multas muy severas, que van desde 250 hasta 5,000 Unidades de Medida y Actualización (UMA) por el simple incumplimiento de llevar el registro electrónico de la jornada.
En términos monetarios: Esto equivale a sanciones económicas que oscilan entre los 29,000 y los 586,000 pesos aproximadamente.
El efecto multiplicador: Pero lo que es aún más peligroso es una empresa con 50 empleados que no lleva un registro adecuado de ellos. En inspecciones posteriores, dichas empresas pueden sufrir enormes pérdidas económicas debido a fallos técnicos.
La trampa en los tribunales: El Artículo 784 y la SCJN
Más allá de las inspecciones, el verdadero peligro de no contar con un sistema robusto se materializa en las demandas por despido o pago de tiempo extraordinario. El artículo 784 de la LFT es tajante: en caso de controversia, corresponde al patrón probar su dicho respecto a la duración de la jornada, el pago de horas extra o las faltas de asistencia.
La jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha precisado cómo funciona esto en la práctica:
El empleador tiene la carga ineludible de probar que el trabajador no laboró horas extraordinarias, hasta por un límite de 9 horas semanales.
Para defenderse con éxito, la empresa debe apoyarse forzosamente en controles de asistencia y documentación debidamente conservada.
La “Presunción Reforzada”: ¿Por qué perderá si no tiene evidencia?
La ley no solo exige tener los registros, sino conservarlos. El artículo 804 obliga al patrón a mantener y exhibir en juicio estos controles de asistencia durante al menos un año después de terminada la relación laboral.
¿Qué sucede si su empresa llega a un juicio con un registro de Excel alterable o, peor aún, sin ningún registro electrónico? Entra en acción el artículo 805 de la LFT: se genera una **presunción legal reforzada a favor del trabajador**. Básicamente, si usted no exhibe registros inmutables y confiables, el juez asumirá como ciertos los hechos que afirma el exempleado, por más exagerados que parezcan los reclamos de horas extra.
Hora de actuar
¿Vale la pena arriesgar medio millón de pesos o la pérdida automática de juicios laborales por mantener un sistema obsoleto? BioCheck HR es la plataforma diseñada para invertir la carga de la prueba a su favor, generando evidencia inmutable y reportes auditables que protegen su negocio en los tribunales.
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